
Son las voces ausentes, los secretos más profundos, los que esconden lo más importante. El secreto manifiesto construye caminos y felicidad. El corazón enciende llamaradas que la razón ahoga entre sus mantos. Y seguimos siendo esclavos, pues vivir es dormir entre paradojas, es algo dificil de entender. Hoy puedo sonreír impávido frente a la multitud fantasmal, que se desvanece en sus tormentas cotidianas. Ser uno con el mundo y girar atado a la rosa cromática, susurrando deseos y verbos.
Hoy he despertado.
