jueves 12 de junio de 2008

Estos tiempos.

En estos tiempos, todo es tan cómodo. NOS están acostumbrando a la flojera. Me imagino en un tiempo más, que piensan, si la tecnología sigue avanzando así quizás ni siquiera nos tendremos que mover para vivir. Estamos siendo esclavos de nuestros propios inventos. Creo que te provocará algo de ansiedad o incertidumbre darte cuenta de cuantas veces te has sentido esclavo de ella, incluso de la pantalla que tienes al frente.
Nos contagian la ambición, la pereza, y también la ignorancia, el señor del noticiario quiere pensar por ti, y tu repites el mismo discurso en tus reuniones familiares, bueno siendo este comentario de "actualidad" un paréntesis a lo que es la charla de fútbol y la farándula chilensis.
La pregunta no es ¿A qué quiero llegar con esto?, sino que ¿A qué quieres llegar tu?, ¿a qué llegaremos todos nosotros?, en este mundo que es nuestro y que aun no somos capaces de respetar (que más da si no somos capaces ni siquiera de respetarnos entre nosotros). No me atrevo a responderles, porque no tengo la respuesta. Sin embargo, a pesar de esto, les puedo asegurar que yo apuesto a la revalorización del ser humano, con sus componentes culturales, artísticos, religiosos y por ende, a todas nuestras representaciones relacionales dentro de la vida en sociedad. Porque para mi es absurdo seguir viviendo en un mundo "dinero-céntrico", reduciéndonos a ser consumidores. Siento que el dinero nos mató, y a los que no, los persigue.

Quizás hay mucha gente que tiene discrepancias de lo que planteo, y es normal si no conozco la verdad, sólo especulo y analizo con lo que conozco, pero trato de hacerlo notar, e intentar construir algo, aunque sea una mera ilusión de esperanza.

jueves 5 de junio de 2008

himno de un momento.

Es el frío gris y perplejo que me abre en un momento un pequeño agujero, anclado en el minutero
y segundero imaginario del reloj digital de mi celular. Es adrenalina pura e imperceptible, de aprovechar o dejar pasar ese minúsculo instante inestable de cambio y locura. Y va más allá de la acción-reacción, es incierto el fin y el potencial comienzo.
En un sólo segundo puedes tener sobre un milímetro de tus manos, cobijadada la esencia de la vida, el himno de un momento, y la solución a tus problemas.

Romper la costumbre es creación.